Tuesday, November 4, 2008

El Pecado de la Noche Buena

La mancha de rojo la sorprendió, como siempre lo hacía la primera flor de Noche Buena. La Dama de la Hacienda se paró debajo de las flores y recordó una noche hacía muchos años, algunas decadas, cuando la Noche Buena reflejaba el rojo de la sangre por debajo.

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La noche había sido fresca bajo la luna llena, bajo de los flores de Noche Buena. Los brazos de Antonio la abrazaron fuertemente y sus manos exploraba su cuerpa joven. La anticipación de la joven se incrementó a la par de lujuria que lo incendiaba, y respiraba agitadamente en su oido.

Se separaron repentinamente cuando el grito de coraje hizo eco en el jardín. El herrero Emiliano estaba cerca, su cara lleno de rabia y su mano cargando una pistola... que apuntaba a Antonio. Pasaba un eternidad en un segundo, hasta que Emiliano jaló el gatillo y la sangre de Antonio fluyó en ríos de color rojo, reflejando en la tierra el rojo por encima de las flores de Noche Buena.

Emiliano se habia alejado pero fue matado poco despues por la policia, y la familia de Antonio habia pasado mucho años de luto por el único hombre de su generación.

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La Dama de la Hacienda sonrió un poco con los recuerdos. El trabajo de crecer la lujuria de su primo y el amor del herrero habia sido dificil, y el trabajo de traerlos juntos en el momento perfecto habia sido un acción delicada, pero todo ocurrió como ella lo anticipó.

-- ¿A que lo tiras cuando sueñas? siempre preguntaba su madre cuando la Dama hablaba de tener la hacienda aunque su primo Antonio era el heredero.

-- Me tiré a mi primo, mama, suspiró el único heredera que sobrevivió.

1 comment:

Anonymous said...

mi joven, necesita usted algunos ajustes en el español... lo checamos pronto, le parece?